mercado_3Muchos problemas enfrentan los mercados de la ciudad de México. Su mantenimiento, su promoción, la falta de atención de las autoridades, los bajos salarios de los administradores y la corrupción pululante en los tramites, mercados y oficinas, son algunos de los problemas que deben enfrentar día con día.

Gilbert Gil

Fotos: Ojo Urbano

La historia de los mercados en México data del 1520. Tenochtitlán contaba con un mercado superior a los de las grandes ciudades europeas, dando testimonio de ello Hernán Cortés al comprobar la variedad de aves, carnes, legumbres, frutas, flores, artesanías, granos, plumas exóticas, que allí se comercializaban teniendo como moneda los granos de cacao o el sistema de trueque, mismo que hoy aún perdura entre algunas etnias de pueblos alejados.

Los mercados de nuestra República Mexicana tienen historia, vida, son parte de nuestras raíces de mexicaneidad, cuando acudimos a ellos de algún modo estamos impidiendo la muerte de esa rica tradición, de esa bella y mágica costumbre.

Los daños que la economía a provocado en la población de la ciudad de México se reflejan en los 360 mercados existentes en esta gran Ciudad. El nivel de consumo en los productos que se venden en estos mercados ha bajado de 100% al 60% en el año 2003, a causa de la falta de promoción e interés de las autoridades para provocar el consumo en los mercados.

El 60 por ciento de los mercados en la ciudad tiene carencias en sus instalaciones

Los mercados en la ciudad se encuentran olvidados por la políticas del GDF

Muchos problemas enfrentan los mercados de la ciudad de México. Su mantenimiento, su promoción, la falta de atención de las autoridades, los bajos salarios de los administradores y la corrupción pululante en los tramites, mercados y oficinas, son algunos de los problemas que deben enfrentar día con día.

Si bien es cierto que ha habido un cambio en la política desde la llegada de el gobierno perredista a la ciudad en los aspectos de corrupción y liberación de permisos de locales, esto no ha sido suficiente para sacar de los procesos administrativos la corrupción.

Cuando en la capital la administración se llevaba acabo por el Departamento del Distrito Federal, los administradores solucionaban los procesos de desarrollo de tramites y servicios así como la aplicación y observación de la legislación de mercados. Con ello se daba la oportunidad para hacer presente la corrupción en las oficinas de los mercados.

A partir de la llegada del Gobierno perredista y la conformación de la figura de jefe de gobierno, la reestructuración en los diferentes ámbitos de la vida pública de la ciudad no se dejaron esperar, en el rubro de mercados no fue la excepción.

Una de la políticas más importantes del Gobierno del Distrito Federal, es el de erradicar la corrupción en todos los niveles, por ello comenzó a descentralizar las responsabilidades y funciones de los administradores de los mercados.

Esta descentralización cambio la asignación de recursos por parte de Gobierno central a las delegaciones, con ello se dejaba a las delegaciones la plena libertad de distribuir el presupuesto a mercados según la necesidad de cada uno de ellos.

También se descentralizo el sistema de procedimientos y tramites por parte de los administradores de los mercados a cada una de las 16 delegaciones. Con ello se evitaría una de las aristas de la corrupción en los mercados.

Cuando el Departamento del Distrito Federal contaba con la administración y tramites de los mercados, los administradores de cada mercado podían hacer ingresar a cualquier persona que quisiera tener un local en un mercado.

Tanto los tramites como la ejecución y supervisión del reglamento de mercados eran funciones del administrador, esto daba pie a que en algunas ocasiones se diera corrupción en las diferentes actividades de un mercado.

Según entrevistas con diferentes administradores de los mercados en la zona centro de la ciudad, antes se cubría mejor la supervisión al reglamento. “Nos restaron autoridad”, comenta Leonardo Cajero Sánchez, administrador del Mercado San Juan.

Y es que los administradores acaparan y solucionaban cualquier problemática desarrollada en el mercado. Si alguno de los comerciantes no se regia por el reglamento los administradores tenían el derecho de ponerle una multa, esto en los tiempos del perredismo se ha erradicado.

Se desaparecieron las multas por la marea de corrupción que se daban en los recursos que emanaban de ellas. Así se creo la ventanilla única que lleva todo los procesos de tramites administrativos, regidos por cada una de las delegaciones.

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