Los hechos

 crimen en la ciudad

Los crímenes que se cometen diariamente en la ciudad de México se ejecutan con herramientas que van desde el uso de balines, gases tóxicos, sogas, objetos punzo cortantes, variedad de armas blancas, armas de fuego cortas, medianas, largas, automáticas o manuales; hasta artes marciales y armas de juguete, que por su fidelidad de réplica no se distinguen de las verdaderas y están al alcance de todos.

El uso de cada arma depende de la experiencia, capacidad y alcance de cada delincuente. Cada arma vence una resistencia y simboliza una forma del sometimiento y el temor a la muerte.

El delito más común y fácil de realizar en la ciudad es el “atraco”, que se ejecuta en la calle y consiste en despojar a la víctima de sus pertenencias, valiéndose de una navaja, cuchillo de cocina, picahielos, punta afilada, o, más efectiva aún, un arma de fuego pequeña, discreta y fácil de portar, como, digamos, una calibre .9 mms.

Hay quienes se esmeran en desarrollar una habilidad demoledora y limpia; para eso, están los “chineros”, cuyo nombre hace honor a la llave china que aplican a sus víctimas. Por la espalda, el atacante desliza su antebrazo en el cuello de la presa y con el otro, hace palanca contra la nuca para cortar el flujo de sangre al cerebro y provocar el desmayo. Una vez vencido, se le despoja de sus pertenencias.

Muchos criminales dedican tiempo a conservar una condición física óptima. “La neta, la mayoría de los chavos que diario entrenan aquí son rata, tienen que estar chido para darse a la fuga…”, confiesa don Chivo, encargado de un gimnasio en la colonia Morelos.

Otra particularidad de robo en la ciudad es el “cristalazo”. Se comete casi siempre contra autos estacionados en calles oscuras: con un balín u otro objeto pequeño y pesado de metal, se rompe el cristal de algún auto para sacar sus valores.

Para asaltar un transporte colectivo (pesero y microbús), existen una variedad de pistolas que van desde un revólver calibre .38 y una escuadra .45, hasta un arma de alto poder.

“Generalmente, hacen la parada en las zonas más solitarias, casi siempre son dos, uno sube por adelante y otro por atrás, sacan el fogón y amenazan al pasaje gritando y con groserías, luego pasan de uno en uno a saquear bolsas, mochilas, carteras y se llevan todo: joyas, relojes, celulares, discman, en fin, lo que traigas que les guste. A mí me quitan la cuenta y si me pongo pendejo me dan un cachazo y de todos modos tengo que aflojar”, narra Jesús Romero, chofer de la ruta 1 desde hace cinco años, que ha sufrido cuatro asaltos similares al resumen que ofrece del modo de operar de estos criminales.

Una  de las modalidades más novedosas e impactantes de la delincuencia, es la del robo a transportistas mercantiles, que llevan en su peaje desde productos de línea básica hasta artículos de lujo. Esta forma del crimen organizado viola todas las medidas de seguridad de las unidades, como son el rastreo satelital GPS, las escoltas armadas, los horarios programados y las rutas seguras.

Para cometer este tipo de robos, se requiere de equipo sofisticado: armas de fuego largas, de gran impacto psicológico por su tamaño, como la AK47, M16, M1, R1, en la categoría de metralletas; o escopetas calibre .12 y .16.

Según los registros de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), estos crímenes son casi siempre perpetrados por comandos especiales entrenados en labor táctica, que cuentan con aparatos electromagnéticos, como escaners que neutralizan los sistemas de rastreo. Algunos de ellos han pertenecido a cuerpos de seguridad y muchos más son policías en activo.

Uno de los delitos que abre todo un nuevo abanico de posibilidades y herramientas, es el secuestro; básicamente, consiste en sorprender a una víctima de la que ya se conocen sus actividades y situación económica; se le captura, se le amenaza con armas de fuego aparatosas, se le rocía gas lacrimógeno o paralizante para que pierda el sentido de la orientación; y, para obligarle a sentir terror, se le amedrenta con métodos leves de tortura, como quemaduras de cigarros, golpes con objetos punzocortantes, máquinas de choques eléctricos, o la amputación de algún dedo…

Compartir:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • MySpace
  • Simpy
  • Technorati
  • TwitThis

Páginas: 1 2 3





Comentar

blank