La inoperancia de la Ley de Residuos Sólidos
Febrero 24th, 2009
Con el Bordo Poniente al tope de su capacidad, la ley que pretende regular la generación de basura de los capitalinos es hoy día poco más que letra muerta.
Redacción Ojo Urbano
Fotografías de Rodrigo Villa

La Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal entró oficialmente en vigor el primero de enero del 2004, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, su aplicación quedó de inmediato pospuesta por un artículo transitorio que impuso la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal; artículo que hoy, a principios del 2009, comienza discretamente a formar parte de los debates políticos de los gobernantes tanto locales como federales.
La naturaleza de la ley, creada hace cuatro años, era la de prever que la ciudad no enfrentara el problema de quedarse sin relleno sanitario para tirar sus desechos.
El problema de la basura parece rebasar a las autoridades cuando se reflexiona sobre el Bordo Poniente, oficialmente el único tiradero con que cuenta la ciudad, sobresaturado desde hace varios años y que el gobierno encabezado por Marcelo Ebrard ha tenido que mantener en operación debido a la falta de posibilidades para encontrar una nueva manera de pensar en los residuos sólidos.
Como forma de reducir las más de 21 mil toneladas que se generan en la zona conurbana diariamente, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la Ley de Residuos Sólidos, que teóricamente obliga a los particulares a separar su basura en orgánica e inorgánica.
Uno de los artífices de dicha ley, el doctor Sergio Cuéllar Salinas, dejó claro en el momento de su expedición que la ley es la mayor y única apuesta del gobierno capitalino; depende entonces del éxito de ésta que el problema de los residuos sólidos en la ciudad se mantenga bajo control.
Actualmente, además de la obvia campaña de concientización, las autoridades capitalinas deberán coordinar y modernizar el trabajo de los servicios de limpia de la ciudad: 2 mil vehículos recolectores, 17 mil trabajadores sindicalizados, 13 estaciones de transferencia, tres plantas de separación de residuos sólidos y un relleno sanitario en la zona federal del lago de Texcoco.
Acerca de la Ley
La Ley de Residuos Sólidos del DF prevé sanciones para quienes eviten u obstruyan la adecuación de los mecanismos de separación de basura para su óptima recolección y tratamiento: los habitantes de la capital se harán acreedores a multas si no entregan la basura separada en residuos orgánicos e inorgánicos a los trabajadores de limpieza.
Con esta ley, se pretende “fomentar la responsabilidad de toda persona, física o moral, en el Distrito Federal, de separar, reducir y evitar la generación de residuos sólidos. Todo generador de residuos tiene la obligación de entregarlos al servicio de limpia.” En el artículo 6 de la ley, se aclara que el responsable de la recolección de residuos será la Secretaría de Obras y Servicios, en trabajo conjunto con las delegaciones, “quienes realizarán el servicio de recolección domiciliaria de manera gratuita”.
Entre las prohibiciones que señala la Ley, están:
-Arrojar o abandonar en la vía pública, áreas comunes, parques, barrancas, y en general en sitios no autorizados, residuos sólidos de cualquier especie.
-Depositar animales muertos, residuos sólidos que despidan olores desagradables o aquellos provenientes de la construcción en los contenedores instalados en la vía pública.
-Quemar a cielo abierto o en lugares no autorizados, cualquier tipo de residuos sólidos.
-Pepenar residuos de los recipientes instalados en la vía pública y dentro de los sitios de disposición final y sus alrededores.
En su artículo 14, la Ley de Residuos Sólidos establece sanciones administrativas para los ciudadanos que no entreguen a los camiones recolectores su basura separada en residuos orgánicos e inorgánicos; dichas sanciones pueden ser amonestación, multa (de 10 a 1000 días de salario mínimo) y arresto.
Ver la entrevista con Arturo Dávila, director de SUSTENTA
Ver panorama de la basura en la ciudad de México

